El norteamericano ofrecerá una clase magistral en el marco de Internet Meeting Point, el sábado 20 de junio
Mark Frauenfelder es una de las personas más influyentes de la red. Escritor e ilustrador norteamericano desconocido para la gran mayoría, fue cofundador de Boing Boing, un referente para blogueros e incluso medios de comunicación de todo el mundo. Creativo, emprendedor y curioso, Frauenfelder abrazó la red tan pronto como ésta comenzó a emerger en Estados Unidos, allá por 1993, cuando aquí en España apenas las Universidades sabían lo que era. Desde entonces su pasión no ha hecho más que crecer.
Usted trabajaba como ingeniero de hardware y decidió dejarlo y embarcarse en una aventura editorial de futuro incierto
Así es. Decidí lanzar una revista de pequeño formato llamada Boing Boing en 1988 porque me interesaba la ciencia ficción, concretamente el cyberpunk, los cómics independientes y las cosas que la gente hacía con ordenadores no demasiado caros.
¿Cuándo saltó Boing Boing a la red?
En 1995. Por aquel entonces yo estaba trabajando en otra revista llamada Wired que, muy amablemente, me dejó usar sus servidores para este proyecto.
Wired es tanto una revista como una página sobre tecnología muy conocida. ¿Cómo fue la experiencia?
Empecé a escribir para ellos desde el principio, allá por 1993. Fue una época apasionante porque la red estaba dando sus primeros pasos y sospechábamos que algo muy grande iba a pasar pero no creo que ninguno de nosotros imaginara entonces la gran revolución de la comunicación que se estaba gestando.
Boing Boing en papel apostaba por contenidos divertidos y curiosos, estrambóticos incluso. ¿Hubo que adaptar esta línea al cambiar de soporte, de papel a internet?
Creo que sí. Mis intereses han cambiado y evolucionado en estos años, por supuesto, pero creo que siempre me fascinarán las cosas que puede hacer la gente con un presupuesto muy limitado. Estoy obsesionado con los obsesos.
¿Cuántas personas escriben en Boing Boing?
En el blog principal escribimos cuatro más otro “bloguero invitado” cada dos semanas. También tenemos Boing Boing Gadgets que tiene cuatro autores y un blog de juegos, llamado Offworld, mantenido por otro par de blogueros.
Todos ellos tienen libertad para elegir los temas de los que escriben. ¿Nunca coinciden?
De vez en cuando publicamos algún post duplicado pero hemos optado por dejar el primero y borrar el que se había subido después.
Su web tiene un diseño muy sencillo. ¿Qué importancia da al aspecto estético de la página?
Quiero que Boing Boing sea fácil de leer, por eso intento que el diseño sea lo más invisible posible. Intentamos que todo sea sencillo.
En Boing Boing se permitían los comentarios de los lectores, luego se canceló esta posibilidad y ahora han vuelto a abrir el canal. ¿Son necesarios para que un blog conserve su identidad?
No creo que sea requisito imprescindible de un blog ofrecer la posibilidad de comentar. En Boing Boing permitimos que los usuarios comenten porque creo que realmente aportan algo tanto a los lectores como a nosotros. Yo disfruto leyéndolos. Decidimos no tener durante unos pocos años porque no teníamos forma de moderarlos y los comentarios acababan derivando en agrias discusiones. Pero hemos contratado a moderadores que se encargan de leerlos y ahora es mucho mejor.
¿Y la publicidad? Al principio también se resistieron…
Es una de las vías para mantener la página. Los editores y los autores dedicamos muchas horas al día a Boing Boing y tenemos que pagar por ello. Pero además de la publicidad, se puede obtener dinero a través de otras vías que estamos comenzando a explorar. Vamos a vender productos de marketing muy divertidos diseñados por nosotros, por ejemplo.
Boing Boing está considerada como una de las páginas web más influyentes del mundo. ¿Ha sido éste un reto desde el principio?
No, realmente no fue un objetivo. Todo lo que hago es porque me interesa y espero que otras personas estén interesadas en el mismo tipo de cosas que yo.
¿Qué le parece cuando otros blogs o incluso medios de comunicación reproduzcan fragmentos de información escritas por se equipo?
No me importa. Yo también me inspiro en lo que leo en periódicos o revistas. Aunque intento contrastar mis fuentes, por supuesto.
¿Qué es lo más satisfactorio de Boing Boing?
Lo que más me gusta es que me abre nuevos mundo. En una ocasión colgué una información sobre una guitarra hecha con cajas de puros y un montón de gente se puso en contacto conmigo con información sobre el tema. Ahora ya estoy inmerso en ese mundo. Es más, ya he construido una guitarra y ahora he comenzado con la segunda.
¿Conoce el blog Microsiervos, el más visto de España? Dicen que es el ‘Boing Boing español’
Tengo que reconocer que no lo conocía hasta esta entrevista. He entrado y traducido la página, gracias al servicio de Google, y me gusta. De hecho, me he inspirado en un post de ellos sobre el robot Big Dog para publicarlo en Boing Boing.
¿Son las páginas web norteamericanas las que están marcando, tanto en continente como contenido, la línea al resto?
No creo que ninguna nación lidere la evolución de los medios digitales. Creo que la creatividad de cada individuo a lo largo y ancho del mundo dirigirá el camino, en competencia y colaboración unos con otros.
Uno de sus últimos trabajos ha sido un libro, ‘Rule the Web’ (‘Controla la web’), muy didáctico, en el que enseña las reglas básicas para manejarse en internet.
Principalmente, este libro es una presentación de toda la información útil y trucos que conozco para hacer que tu página web sea más divertida y eficiente. Además, he señalado un buen número de webs que la gente puede encontrar útiles.
El libro no ha sido traducido al español, así que adelantemos algunas premisas. ¿Cuáles son las líneas que debe seguir una página web moderna?
Es difícil de responder porque hay muchos tipos diferentes de sites. Una página de arte va a ser distinta a una que venda software. Creo que lo mejor es echar un vistazo a otras webs y decidir qué funciona y qué no. Después, diseñas la tuya.
También da pistas para mejorar la rapidez de recepción de noticias.
Creo que nos enteramos de las noticias tan pronto como llegan. El reto es estar seguros de que también accedemos a noticias más caras, de esas que lleva mucho tiempo sacar a la luz, me refiero al periodismo de investigación
Una de las cuestiones más interesantes abordadas en su libro, ahora que atravesamos un periodo de recesión económica, es la posibilidad de usar internet para sobrevivir a la crisis
Podría ser. Conozco a algunas personas que han hecho un buen negocio produciendo y vendiendo sus productos online. A través de la red puedes llegar a mucha gente de mediana de edad con ingresos elevados que pueden ser tu cliente.
Hemos pasado de los quince minutos de gloria que reclamaba Andy Warhol a los quince megabytes de fama. ¿Es esto una forma de decir que internet será aún mucho más importante en nuestras vidas?
La paternidad de esa nueva formulación creo que es del diseñador gráfico Nick Phillip. Supongo que la idea es que hay gente muy famosa para pequeños grupos de seguidores. Mi amigo Kevin Kelly explica que si un músico, artista o escritor tiene mil fans que pagan cada uno cien dólares al año por comprar su arte, canciones o historias, eso supondrá cien mil dólares al año. ¡Es una gran idea!
En ‘Rule the Web’ ha recopilado consejos de docenas de blogueros importantes. ¿Podría compartir alguno?
Tienes que escribir sobre lo que verdaderamente te entusiasma y apasiona. Si te atienes a eso, tendrás lectores. Si pretendes alcanzar una audiencia intentando averiguar qué quieren, seguramente fallarás.
¿Qué opina de las redes sociales?
Uso Facebook y Twitter. No estoy demasiado interesado en la primera porque uso mi propia página web, Boing Boing, para decir a mis amigos qué estoy haciendo. Sí me gusta bastante Twitter porque es una herramienta divertida que proporciona un flujo de información que en el devenir del día no siempre capta tu atención.
Internet avanza muy rápido y la brecha digital se amplía. ¿Deben hacer algo los Gobiernos?
Internet continuará evolucionando muy rápido y no hay mucho que podamos hacer salvo alegrarnos por ello. En general, yo no estoy a favor de que los gobiernos repartan ordenadores y conexión a internet a la gente porque seguramente querrán censurar o manipular la agenda de los usuarios. Sin embargo sí estoy a favor de que muchos y diferentes grupos ajenos al gobierno provean de tecnología a gente que no puede costearla. Claro que ellos también pueden tener sus intereses pero ¿Qué podemos hacer?
¿De qué va a hablar en el Internet Meeting Point que se celebra en junio?
Voy a tratar el movimiento ‘hazlo tú mismo’ y como internet está haciendo posible que la gente haga cosas maravillosas que habrían sido imposibles de llevar a cabo hace unos pocos años.