David Osimo, Tech4i2: «Mi recomendación es invertir en educación y no en tecnología»

Foto: Paloma Ucha

Foto: Paloma Ucha
Marilín Gonzalo pertenece a la generación de periodistas que se ha zambullido en internet con la confianza de que en él está el futuro. Firme defensora de las relaciones sociales a través de las herramientas que proporciona la red, la autora de marilink.net es una de las usuarias más destacadas de Twitter y es especialista en comunicación ‘on line’ y contenidos en internet.
¿El futuro del periodismo está en internet?
No tengo ninguna duda de eso. Todavía no tenemos totalmente claro el esquema de ingresos y negocio de la distribución de las noticias en el futuro, pero está clarísimo que internet es el medio idóneo para que la información se distribuya, para que los lectores participen y para que cada uno decida a qué tipo de información quiere acceder. Continuar leyendo »
Toda su vida está consagrada a las tecnologías de la información y las telecomunicaciones. Cree en Internet como herramienta de cambio de las relaciones sociales y no duda en poner el dedo en la llaga cuando se le pregunta por las polémicas medidas a implantar en defensa de los derechos de autor. Es un hombre de argumentos y su opinión se deja ver no sólo en España, sino también en los múltiples foros internacionales en los que participa.
La polémica de moda gira en torno a si el uso gratuito de los contenidos colgados en Internet ha de ser legal o no. ¿Desde la asociación qué opinan?
Tenemos una posición clara, y es que el uso sin ánimo de lucro debería estar legalizado y permitido. La libre circulación de conocimiento genera riqueza, como ocurrió cuando se crearon las bibliotecas. Cuanto más conocimiento, más capacidad de generar dicha riqueza y cuantas más personas conozcan algo, más gana el autor porque es más conocido. Si no hay un ánimo lucrativo debería ser un acto de difusión aceptado y recomendado.
Las voces críticas a la penalización de las descargas argumentan, entre otras cosas, el concepto desfasado de propiedad y, muy especialmente, los intereses económicos de diversas sociedades como freno a las posibilidades que ofrece la red. Hasta el propio Álex de la Iglesia reconoce haberse descargado películas, un tema que parece haberse convertido en tabú. ¿Se está tratando de posicionar a la sociedad desde una corriente de opinión concreta para criminalizar a una buena parte de los usuarios? ¿O por el contrario ya era hora de que se empezara a mirar a Internet y a regular su uso?
El problema de los cambios tecnológicos es que alguien sufre porque su actividad queda fuera, como en su momento pasó con los carros de caballos ante la irrupción de los coches. Es una ley de vida. Aquellos que viven del modelo tradicional están en los ‘lobbies’ y foros más influyentes de cara a la legislación y percepción de estas prácticas. Defienden un modelo que no tiene sentido, porque el contenido en Internet es incontrolable y el coste de la copia tiende a cero. Al final, los que más influencia tienen más tienen que perder en el nuevo modelo. Los que marcan las pautas no son los autores ni los usuarios, sino los sectores intermedios. Ése es el drama de este momento.
Hablemos de soluciones. ¿Limitar el ancho de banda, como propone la industria musical, no es poner un parche y además una restricción de la propia libertad? Porque si se trata de un delito, ¿por qué no hablar de sanciones económicas directamente en lugar de proponer desconexiones, como apuntaba el modelo Sarkozy, o restricciones de la velocidad?
Para poder restringir algo hay que enterarse de ese algo, y eso no está ocurriendo. Para empezar, por mi conexión de Internet hago múltiples tareas, como hablar por Skype o mirar el correo electrónico, aparte de las descargas que pueda hacer o no. Todas esas soluciones que han planteado pasan por el desconocimiento, interesado o no. Mi conexión no es mía, porque la utilizamos todos en casa, o en la oficina. En ese caso, las restricciones afectarían a más personas y el castigo también. Para ello, quienes toman las decisiones tendrían que espiar mis conversaciones, y no estoy dispuesto como ciudadano a perder mi privacidad por el derecho de otros a defender la autoría. Soluciones como ésas son poner puertas al campo. Lo que sí es posible es avisar a un juez y que decida él quién es sospechoso y entonces sí, que se investigue, pero no que lo haga una sociedad o ente administrativo. Espiar a los ciudadanos de forma sistemática es una aberración.
Entonces, ¿es necesario educar en serio a la sociedad o se trata de un problema empresarial o de tinte económico?
Las dos cosas, la educación pasa por clarificar lo que es bueno o malo. Lo que unos llaman piratería yo lo llamo difusión, al ciudadano le llegan dos mensajes contradictorios. Pensemos en el futuro: crear un registro global de propiedad intelectual, sea socio o no de una entidad. Añadiría transparencia y nuevos modelos de negocio para que los autores puedan decidir sobre los derechos de su obra, si quieren compartirlos libremente o no.
Precisamente sobre el futuro hablará en Internet Meeting Point.
Hablaremos de los temas anteriores y de otros como la neutralidad en la red, yo soy más partidario de la transparencia porque creo que la primera no existe. Como usuario me interesa saber qué criterios se aplican y elegir a mi proveedor en función de ello. Es imposible que alguien sea neutral, porque se debe a sus intereses, pero sí se puede exigir transparencia. También se hablará de seguridad y confianza, qué aspectos de internet se pueden mejorar y no se hace, como los sobres de correo electrónico para evitar ‘spam’, quién debe gobernar internet o el desarrollo de nuevas aplicaciones. Creo en la evolución en el aspecto de las comunicaciones, en la telepresencia, que da sus primeros pasos y puede ser uno de los agentes que cambie la forma de relacionarse.
¿Qué opina de la elección de González-Sinde como ministra de Cultura y su campaña de regulación y culturización acerca de Internet?
Sus antecedentes la ponen en contra de la red, el pasado le condiciona y no sabemos de su presente ni su futuro. Se ha comprometido a reunirse con las organizaciones de Internet y aún no lo ha hecho, pero esperamos que así lo haga para que podamos conocer su posicionamiento claro.
Por cierto, la ministra dice que no tiene constancia de denuncia alguna presentada por la Asociación de Internautas en la que critican un “grave conflicto de intereses” que afectaría a González-Sinde por la ampliación de ayudas a la industria del cine, donde “tiene intereses”.
La elección de alguien con un pasado tan claro trae esas consecuencias, pero nuestro debate se centrará en Internet y de eso le preguntaremos, así como de temas actuales como el canon de la televisión pública, que puede traducirse a más precio para los usuarios de las telecomunicaciones. El debate, aunque sea por cuestión de forma, se debería abrir a todas las asociaciones. No lanzamos ningún órdago, avancemos en lo que podamos avanzar y en aquello en que estemos en desacuerdo sigamos hablando.
Internet sigue sufriendo la censura en países como China, donde por estas fechas se han bloqueado páginas como Twitter o Hotmail para evitar comentarios disidentes. ¿La red es el vehículo revolucionario del siglo XXI?
Sí, de hecho se compara el impacto de Internet con la imprenta. Otra cosa es que no haya tentaciones del poder tradicional y de regímenes poco democráticos, que deciden por los usuarios. Pero eso no evita que otros doscientos países lo hagan de otra forma. Internet da poder al usuario y pone encima de la mesa la transparencia y la participación. Por ejemplo, en lugar de reunir a los ciudadanos en un lugar físico, por qué no ponerlos al día en la web. Esto pone nerviosos a los que mandan porque son relaciones muy participativas.
Cambiando de tema, hemos sabido de una herramienta de evaluación de los políticos que permite a los ciudadanos medir su trabajo: asistencia, preguntas, informes… ¿Puede ser una buena muestra de las utilidades de las nuevas tecnologías como control de las instituciones?
El Parlamento Europeo ha instalado algunas prácticas como ésta, al final lo que está configurando es una identidad digital en la que buena parte de la información la suben los demás, no yo. Nos vamos a tener que acostumbrar a estar desnudos en la red, especialmente en el ámbito público, creo que se va a ir imponiendo una especie de clasificación de lo que hace cada uno.
Es miembro del Consejo Asesor de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (CATSI) y de la Comisión para la Calidad del Ministerio de Industria, así como vocal del Consejo Asesor para la Administración Electrónica del Ministerio de Administraciones Públicas . ¿Qué labores tienen estos órganos?
Son órganos de carácter consultivo en el ámbito nacional. El Consejo Asesor para la Administración Electrónica ha sido muy importante porque dicha ley, que obliga a las instituciones a estar ‘on line’, se tiene que implementar. Estamos en otros foros internacionales, como el ICANN, que gestiona los dominios, o el Internet Governance Forum (IGF), que busca un gobierno alternativo a los propios gobiernos sobre la red. También trabajamos para constituir un foro de gobernancia europeo, el Eurodig. Asistimos además a debates europeos sobre el futuro de internet, no tan visibles pero con gran influencia en decisiones a largo plazo.
Hoy aquí y mañana allí. Primero una charla informal con directivos de una entidad financiera y luego una reunión con el Defensor del Menor para abordar medidas que garanticen la protección de estos. Y suma y sigue. Éste podría ser un día cualquier en la agenda diaria de Ícaro Moyano, director de comunicación de Tuenti, una de las redes sociales más importantes de España. Gran parte de su trabajo consiste en explicar qué es Tuenti pero, sobre todo, su modelo de negocio que de puro simple se hace complicado de entender. Millones de usuarios registrados avalan el éxito de Tuenti. Se conectan a ella para informar sobre su día a día, subir fotos y compartir vídeos. En definitiva, para comunicarse. Comunicar y privacidad son las dos palabras que más pronuncia Ícaro Moyano durante la conversación, que no se cansa de explicar el triunfo de su empresa sin darle la mayor importancia. Es más, él no dudó en dar el salto de un medio de comunicación digital a Tuenti cuando le llego la propuesta. Y encantado.
¿En qué consiste su trabajo? ¿Necesita Tuenti publicidad más allá del boca a boca?
Tuenti no tiene departamento de Marketing pero sí de Comunicación. Sin embargo no es un departamento al uso sino que lleva una línea de comunicación muy original. Nunca hemos emitido una nota de prensa y mantenemos una relación muy fluida con empresas, blogosfera e instituciones. Tenemos además una mirada muy cercana a lo que nos cuentan los usuarios.
Tuenti acaba de renovar su diseño. ¿Cómo se ha afrontado?
Como herramienta de comunicación, el rediseño ha sido dirigido por los usuarios. Son ellos los que han aportado el contenido que ha seguido dos líneas: se puede cambiar el estado desde cualquier punto de la página y se ha mejorado la subida de fotos, lo hemos hecho aún más sencillo.
¿Cuánto tiempo puede llevar un cambio tan aparentemente sencillo como el que se ha llevado a cabo en el portal?
No nos marcamos plazos de tiempo. Leemos y atendemos todos los comentarios que nos llegan de los usuarios. Estamos en actualización permanente, pensando cómo podemos mejorar. Luego, en el departamento de desarrollo, trabajan unas treinta personas.
¿Y en toda la empresa, cuántos trabajadores son?
Aproximadamente unos 60. Y matizo con un “aproximadamente” porque en febrero de 2008 éramos 15. Somos una empresa tecnológica -el mayor porcentaje de trabajadores es de perfil técnico- y la plantilla es muy internacional. Estamos dirigidos por un americano y hemos procurado aglutinar el mejor talento nacional.
Tuenti es, junto con Facebook, la red social más popular en España. ¿Cuántos usuarios tiene y cuál es su porcentaje de fidelización?
El número de usuarios es un dato que no hacemos público. Lo importante es la fidelización. Y nosotros estamos muy satisfechos porque la lealtad es muy alta. Un 60% se conecta diariamente. Y lo mejor es que lo hace unas tres veces al día con un tiempo de estancia de unos 74 minutos.
¿Cuál es el perfil?
Tuenti sería una mujer de 24 años. Más de tres millones de nuestros usuarios son mayores de edad y, pese a que Tuenti está considerado como una red juvenil, los usuarios que más crecen son los que superan los 27.
¿A qué puede responder ese crecimiento de la edad media?
Quizás al lanzamiento de la versión móvil, apta para dispositivos como la BlackBerry y el Iphone.
¿Se puede creer en la veracidad de los perfiles del portal?
Sí porque, según los sondeos que realizamos, el 95% de los datos –nombre, apellidos, edad, estudios- son reales. Y es normal porque es una red social real para tratar con tu realidad. No tienen ningún sentido entrar con datos falsos porque entonces no se crearían redes de amigos.
Uno de los puntos fuertes de Tuenti es su fácil manejo, su usabilidad
Nos gusta oírlo. Ya fue fundamental con el “primer” Tuenti. Cuando se lanzó decidimos asumir nosotros, el equipo gestor, toda la complicación. Los usuarios sólo tenían que encontrar una herramienta de manejo sencillo, queríamos evitarles el estrés de algo complejo, eso ya lo habíamos hecho nosotros.
Tuenti estuvo en boca de todos a raíz del tema de Marta del Castillo, la joven sevillana presuntamente asesinada por su ex novio. ¿Qué repercusión tuvo para la empresa este tipo de, llamémosle, publicidad?
Fue una ocasión muy dolorosa pero supuso un gran paso hacia la madurez. Reforzamos nuestro trabajo explicando a las asociaciones de padres y a favor de la infancia, que todos navegamos en el mismo barco, remando en la misma dirección. Nosotros siempre hemos colaborado con estas asociaciones porque mantenemos un firme compromiso con la privacidad, de ahí que ni indexemos los datos de los usuarios ni hayamos externalizado esta gestión.
¿Qué ocurrió con las fotos que estos jóvenes tenían colgadas en sus perfiles que algunos medios de comunicación publicaron sin permiso? ¿Se tomaron medidas legales?
Los medios no tenían derecho a publicar esas fotos. Aquí se abusó informativamente de contenidos protegidos. Más que medidas legales, nos interesaba una explicación y para nosotros fue un gran logro que, por ejemplo, el telediario de Cuatro reconociera su error en una pieza informativa.
¿No pecan de incautos los usuarios?
No, tienen muy claros los conceptos. De hecho, en nuestro portal el 95% de nuestros miembros tienen activado algún sistema de privacidad y tres cuartas partes no permiten descargar ningún tipo de contenido de su perfil. Contamos con políticas de uso y privacidad muy claras y eficaces. Los usuarios se acercan a nuestra red siendo muy conscientes de su importancia. Usuarios y empresa hemos madurado juntos en este sentido y trabajamos continuamente para mejorarlo aún más.
Sin embargo el peligro de la privacidad sigue siendo uno de los argumentos más esgrimidos por los detractores de las redes sociales
Es sólo una percepción porque nuestro sistema funciona. No obstante, tenemos que trasladar este diálogo a los usuarios y generar un debate que nos permite mejorar. En este sentido estamos muy contentos con la respuesta de las distintas asociaciones y del trabajo conjunto con, por ejemplo, el Defensor del Menor.
Hablemos de publicidad. ¿Cuál es la facturación de Tuenti?
Según nuestras previsiones, este año superaremos los cinco millones de euros.
Los formatos publicitarios en las redes sociales se caracterizan por ser poco intrusivos. ¿Han revolucionado el mercado de la publicidad en internet?
Se está empezando aún. Hay que aprovechar este momento de crisis económica para crear fórmulas innovadoras. Tenemos espacios fantásticos que permiten generar un diálogo entre empresa y cliente. Las empresas, en portales como el nuestro, pueden segmentar a su público objetivo por edad, sexo e intereses pero tienen que ofrecer algo más, tienen que dar un valor añadido a su publicidad bien en forman de ofertas, entradas de cine, etc. Ofrecemos la posibilidad de generar un diálogo entre la empresa y el potencial comprador. Por poner un ejemplo, el último anuncio de Aquarius que tuvimos en Tuenti generó 20.000 comentarios. ¡Eso es un ‘feedback’genial!
Facebook es la red social mundial más famosa pero en España Tuenti llega, según distintos informes de tráfico, a un número de personas similar. ¿Por qué?
Tuenti triunfa en España al igual que Mixi lo hace en Japón, por ejemplo. Nosotros estamos muy implicados con nuestros usuarios, tenemos muy buena bisagra porque hemos creado una red muy fácil de usar y que responde a los intereses de los españoles. La estructura organizativa y el sistema de privacidad es, por ejemplo, diferente al de Facebook porque nosotros no indexamos los datos de nuestros internautas y así evitamos que aparezcan en bases de datos –en clara alusión a la red social americana-.
¿Y Twitter? A usted no le gusta demasiado…
(Se ríe). No, no es eso. Twitter me llama la atención, tiene un gran potencial. Pero creo que las empresas están entrando como locas en Twitter y esto hay que hacerlo con un poco de sentido común porque no todas lo necesitan. La CNN, por ejemplo, hace cosas estupendas pero seguro que si rascamos por ahí encontramos perfiles en barbecho, que no están haciendo nada.
Aparte de facilitar o tender puentes de comunicación entre las personas, ¿Qué más ofrecen las redes sociales? ¿Cómo se puede explicar su éxito?
Son un elemento de comunicación como pueden ser el teléfono o el e-mail. La gente habla de “mi tuenti” como puede hablar de “mi móvil”, es lo mismo. Ten en cuenta que Tuenti se ha desarrollado al calor de una generación que ha crecido frente a una pantalla del ordenador. Insisto, es una herramienta más de comunicación entre gente que se conoce.
Sin embargo hay quien va más allá y lo considera también un canal de información en tanto que los usuarios a veces informan de lo que pasa a su alrededor, por ejemplo, si presencian un atropello.
No, esto es demasiado decir. Tuenti, y las redes sociales en general, son plataformas de integración de contenidos. La gente encuentra cosas curiosas, que quiere compartir y las sube. Para que os podáis hacer una idea, los usuarios de Tuenti consumen dos millones de vídeos de Youtube al día en nuestra plataforma.
¿Dos millones de vídeos al día?
Sí, dos millones. Este ingente tráfico, con sus valoraciones y apoyos, resulta de gran utilidad informativa. ¡Podemos predecir qué cantante va a triunfar porque conocemos los gustos de nuestra gente!
Aparte de director de comunicación de Tuenti, usted mantiene uno de los muchísimos blogs que pueden encontrarse en la red (www.latejedora.es). ¿Tanta gente tiene algo que decir?
La blogosfera ha sido fundamental para entregar internet a los ciudadanos. Ha hecho una gran labor en la democratización de la red, en su acercamiento a la gente. Ahora tiene que reinventarse hacia un nuevo modelo de negocio. Se tiene que reducir el ruido, porque evidentemente hay muchos blogs que se crearon al amparo de este primer furor y ya apenas aportan nada. Sólo quedarán los mejores.
¿Hacia dónde han de derivar los blogs?
Debe crearse un ecosistema de convivencia en tres direcciones: como sistema económico –blogs relacionados con la empresa-, como sistema profesional –blogs que mezclan lo personal y lo profesional- y los puramente informativos.
La presencia de internet en nuestra vida está llamada a aumentar. ¿Se atreve a calibrar el reparto de fuerzas en diez años entre los distintos soportes informativos? ¿Entre la televisión, radio, prensa impresa e internet?
Tengo claro que cada vez vemos menos televisión. O, al menos, no veremos la televisión como un mueble. Ahora decidimos qué ver porque podemos hacerlo. De hecho nunca hasta ahora habíamos escuchado tanta música, visto tantas noticias, tanto cine o leído tanto. Sólo que los contenidos audiovisuales, tanto series como cine, están en otro soporte, no en el tradicional. Esto tiene que llevar a una reflexión empresarial.
La industria parece no encontrar el camino…
¡La industria de la música está viviendo su mejor momento! ¡El que tiene que estar preocupado es el sector del plástico! Nunca como hasta ahora se habían llenado los conciertos y los festivales. La gente escucha música pero no lo hace como solía. Hay que responder a esta demanda y estoy seguro de que encontrarán nuevas formas de ingresos. Lo mismo le pasa a los medios de comunicación. Deben aprender a vivir en otros soportes.
¿Cuál es el futuro de Tuenti?
Por ahora sólo es un bebé. Es una empresa fascinante a la que aún le queda mucho por crecer. Sólo tiene tres años.
¿Cuánto tiempo pasa el director de comunicación de Tuenti navegando por la red al día?
Todo el tiempo que estoy despierto.
¿No le da pena sacrificar ese contacto de tú a tú por estar tanto tiempo en internet?
Cuanto más tiempo dedico al contacto directo, más ganas vuelvo a tener de navegar.
Ícaro Moyano inaugurará el viernes 19, FIMP
El periodista Juan Varela lo tiene claro con respecto a Internet: o se da mayor facilidad de acceso de los ciudadanos a los contenidos o España se quedará atrás en la ‘revolución digital’. A su juicio, sería mucho más beneficioso que seguir manteniendo “un viejo modelo cultural”. Unas palabras que convendría tener en cuenta, ya que este gallego, nacido en Betanzos en el 64 y licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, tiene una amplia experiencia en la red. No en vano, es autor de Periodistas 21, un blog muy reconocido que se caracteriza por tratar temas de actualidad con libertad. Además, ha sido redactor jefe y jefe de sección en El Sol, Diario 16 y El Periódico de Catalunya, ha creado e impulsado otras plataformas digitales y ha trabajado como consultor de medios en España y Latinoamérica. El sábado 20 de junio participará en Gijón en la mesa redonda ‘Internet en tiempos de crisis’, en el foro Internet Meeting Point.
El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez, tachó recientemente a los agregadores de noticias de ‘piratas’…
Hoy en día hay dos formas de acceder a la información y, cada vez menos, se hace a través de las cabeceras de los periódicos, sino que se entra mediante otras herramientas que aportan un valor añadido. En este sentido, hay que marcar diferencias entre los buscadores; las redes sociales, en las que las noticias se difunden por recomendaciones de personas; y los agregadores, que citan contenidos de otros medios, que a su vez se distinguen entre los que enlazan o los que directamente copian la información. Sin embargo, el problema de los medios de comunicación no radica aquí, sino en mejorar las formas de acceso a la información. Tienen que conseguir hacerlo de una forma más rápida y sencilla. Esta es la línea que tienen que seguir, no creo que la de exigir restricciones para el público sea muy efectiva. Otro problema al que se tienen que enfrentar ya es al de la publicidad, ya que ahora es muy indiscriminada y deberían intentar revalorizar los espacios.
¿Qué es la web 3.0? ¿Está la comunidad internauta lo suficientemente madura para dar el salto de la 2.0 a la 3.0?
La 3.0 ofrece posibilidades de interconexión entre personas, aparatos y programas y es uno de los campos de mayor futuro en los próximos años, sobre todo, en lo que tiene que ver con la geolocalización. Por ejemplo, uno de las utilidades será, a través del móvil, saber cuáles de tus contactos están cerca de ti, recibir información del lugar en el que estés, conocer qué tiendas tienes cerca o relacionarte con gente de ese sitio. La primera revolución fue la aparición de Internet, la segunda fue la de las redes sociales y ésta será la tercera revolución. Y creo que sí estamos preparados. Hace un año casi nadie posicionaba sus fotos geográficamente e Internet o, hace dos, los móviles no se entendían entre sí. España está limitada, pero rápidamente irá creciendo.
¿Qué es y cómo surgió su blog, Periodistas 21?
Nació de un interés muy restringido de comunicar y reflexionar sobre informaciones, periodismo y medios de comunicación. Es un blog personal que evoluciona en función de mis estados de ánimo. A veces es más informativo, otras de opinión. Tiene un doble sentido: por un lado está mi interés personal y, por otro, mi interés como periodista.
¿Ha tenido problemas por tratar temas delicados con más libertad?
No, porque en mi vida profesional siempre he hecho lo mismo. Es una opción personal. Si uno no se autocensura, es difícil que alguien lo haga.
¿Cree que la prensa tradicional es demasiado rígida para da cabida a una opinión tan libre?
El problema de la prensa tradicional es que lo que debería dar es más información y menos opinión. Muchos están demasiado atados, unas veces por cuestiones empresariales, otras por motivos políticos. Es lo mismo que le pasa a muchas personas, pero con la diferencia de que los medios son mucho menos transversales y son muy rígidos a la hora de expresar estas posturas. Las propias normas del periodismo tradicional han configurado productos muy fríos que, en ocasiones, confunden el estilo con la información.
Periodistas 21 es casi decano en la red, ¿tanto hay que contar sobre los medios digitales? ¿Hay una demanda de este tipo de contenidos?
Cada vez hay más interesados en el medio digital y más usuarios que hacen ‘cosas’ en Internet. Además, desde 2003 ha crecido mucho la ‘ecología mediática’. Antes el área de Internet pesaba poco, pero con la crisis de los tradicionales, ha ido adquiriendo mayor presencia.
¿Cuál es el perfil de sus lectores?
La parte más importante, aunque es la que menos se manifiesta, está formada por profesionales de los medios de comunicación o personas relacionadas con esta industria. También hay internautas ‘intensivos’.
Usted también escribe opinión, ¿Qué distingue a un post de una columna?
Los post son una obra inacabada, pueden ser un apunte, una ráfaga. El artículo es una pieza cerrada, con un mensaje más completo, acotado e inteligible. Sin embargo, en mi caso no hay mucha diferencia entre ambos, puesto que al tratar temas digitales intento que sea más bien una reflexión.
Periodistas 21 publicó recientemente: “El número uno del PSOE a las elecciones europeas, Juan Fernando López Aguilar, encabeza un manifiesto por una Internet ‘libre, abierta y participativa’ mientras el Gobierno negocia con las operadores y la industria cultural un pacto para acabar con las descargas sin orden judicial.” ¿A qué están jugando?
La política en general lleva mucho tiempo sin una visión clara de la revolución digital, ya que éste es un ámbito absolutamente alejado la política tradicional. Además, nociones como poder y control son ajenas a Internet. Asimismo, en España, sobre todo desde el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, hay un problema por el enfrentamiento entre la posición que representa el Ministerio de Industria, más cercano a los requerimientos de la Sociedad de la Información, y el del de Cultura, que intenta impedir el acceso a los contenidos. Todo el ámbito cultural, tanto desde el Estado como desde las autonomías, tendría que preocuparse más por facilitar el acceso y por que todas aquellas actividades subvencionadas por las instituciones revirtieran más en los ciudadanos. Si se trabajara más en que la gente estuviera más próxima a los contenidos, sería más beneficioso que seguir intentando mantener un viejo modelo cultural. Sin embargo, seguimos preocupados por las piedras y por poner museos, y el futuro no va por ahí.
El mismo post comentaba que todos los partidos coinciden en las mismas vaguedades sobre el futuro de Internet…
Los políticos están muy alejados de la vida real y, mucho más, de Internet, de su industria y de las telecomunicaciones. Hay muy poco conocimiento y reflexión. Por eso, en los programas de las elecciones europeas se ven muchas proclamas alrededor de una cosa difusa que es Internet, pero no hay nada concreto, buscan más bien el impacto en el votante. Todo esto lleva a que seamos uno de los países con menor acceso a Internet y con menos banda ancha.
Su blog está ya muy consolidado y leído, pero ¿la blogosfera española en general tiene calidad?
Sí, es similar a la de cualquier otro país. Lo más interesante es que se nota calidad en áreas más especializadas. Actualmente hay numerosos expertos que pueden comunicar ideas y que antes estaban circunscritos a ámbitos muy pequeños.
Se habla de la influencia de los blogs, pero, al buscar información, el usuario termina yendo a un diario digital, ¿Hay alguna manera de evitar la sobrecarga y discernir los contenidos válidos?
Aquí hay una confusión semántica terrible. Un blog no es información, es una manifestación de dominio público de la identidad de uno. Es una expresión personal sobre infinitas cuestiones y, aunque los hay que tienen una vocación más informativa, son algo personal. Lo que ocurre en un mercado como el digital es que hay abundancia y por eso los usuarios ya se están organizando. A través de las redes sociales, por ejemplo, se están manejando nuevos criterios para compartir contenidos que tienen que ver con los intereses de cada persona. Éste es uno de los aspectos que da madurez a la web 2.0 y ahí también se observa la gran revolución a la que estamos asistiendo.
¿Qué futuro les espera a las redes sociales?
Aunque hoy están de moda, no son una moda. Todo lo que tenga que ver con las relaciones interpersonales está en el ‘adn’ de Internet y por eso las redes sociales no se van a perder. Todos aquellos servicios en los que haya personas comunicándose entre sí siempre van a ser muy valiosos.
Antes sólo escribían noticias periodistas, pero ahora hay especialistas en ciertos temas que también escriben información, ¿hacia donde camina el periodismo?
Los periodistas tendrán que intentar ejercer su profesión mejor que nadie. En función de la capacidad de cada uno y de las necesidades del público, deberá ofrecer las mejores herramientas y el mejor medio de comunicación. Si se queda atrás, habrá gente que lo hará mejor. Creo que tienen que dejar de perder el tiempo discutiendo sobre si los ciudadanos son periodistas o no y dedicarse al desarrollo de los mejores contenidos para que se valore más su trabajo.
¿Los medios ‘de papel’ están abocados a desaparecer?
No lo sé, pero tienen un panorama muy complicado por la parálisis, por la falta de innovación y porque el mercado ha cambiado radicalmente. Muchos desaparecerán, pero siempre habrá espacio para aquellos que ofrezcan un producto con valores específicos. Los medios de comunicación tradicionales tendrán que buscar su sitio. La historia demuestra que no hay sustituciones radicales, aunque esta vez lo tienen más difícil porque la ‘ecología’ de la información ha cambiado totalmente. La gente se acerca a las noticias de forma distinta, por lo que hay que buscar cómo llegar a ese público.
Juan Varela participará el Sábado 20 de Junio en una de las mesas de FIMP
Su vena pedagógica le delata. Enrique Dans es profesor (IE Business School) y ejerce de ello aún fuera del aula. No pretende sentar dogma pero en su explicación se alternan argumento y ejemplo. Un binomio que refuerza y aclara su postura. En su exposición no hay fisuras porque la prudencia acompaña su razonamiento. Si no sabe o no ha profundizado lo suficiente prefiere esperar. Quizás por eso su blog se encuentra entre los más importantes de España.
Usted insiste en la importancia de votar el 7 de junio en las elecciones europeas
Insisto porque allí se toman cuestiones que afectan a la red, disposiciones europeas que luego se pasan a la legislación nacional. En el Parlamento Europeo se debaten muchas cosas y además es el campo de actuación en el que actúan todos los lobbys de presión de las industrias.
¿Hay algo que hacer contra estos grupos de presión?
Por supuesto. Decisiones como el reciente rechazo al llamado ‘paquete telecom’ mantienen vivas las esperanzas. Ahora los eurodiputados empiezan a saber lo que votan y saben que hay una contestación, que hay un reflujo derivado de sus decisiones. No hay más que ver el efecto rebote que esto ha tenido en Suecia, país en el que se presenta el ‘Partido Pirata’. Es que en el fondo lo que hay es una batalla comercial por la propiedad intelectual que encabeza Estados Unidos y que ha logrado trasladar al seno de la Unión Europea. Y en Suecia se han plantado.
Sin embargo, tras la reciente ley francesa, da la sensación de que en Europa hay una posición bastante inmovilista
En realidad no se puede aspirar al acuerdo. Cuando surge la revolución es porque no hay modelo alternativo y el previo nos lo hemos cargado. El convenio de Berna, cuya última revisión es de 1996, antes de napster, santifica el modelo de negocio de los copistas, de los que viven de hacer copias, no de los creadores, que por cierto se llevan un porcentaje muy pequeño. Esto ya ha sido superado. La industria musical lo ha entendido y ve que con sus contenidos en la red llenan conciertos pero este modelo no les interesa. ¿Y pretendemos que se pongan de acuerdo unos señores que quieren por encima de todo impedir eso? Es es una tarea imposible. Aquí tiene que llegar el Estado a pedir evolución: “muévanse señores, déjense de luchar contra el progreso y hagan algo o desaparezcan”.
¿No está este tipo de debate muy alejado de la calle? ¿Está el grueso de la comunidad internauta concienciada con lo que está en juego?
Yo no creo que esté lejos pero sí reconozco que no es fácil movilizar a los internautas. Cuando una comunidad se articula en la red es difícil sacarla a la calle y por eso los poderes públicos se creen que somos como gatos gordos difíciles de mover, que sólo pataleamos en un foro.
El Gobierno aprobó la Carta de Derechos del Usuario de Telecomunicaciones la semana pasada. ¿Qué opinión le merece?
No puedo opinar porque no lo he mirado en profundidad pero cuando en este tipo de normas no hay consenso, no me gusta.
¿Han estado los gobiernos a la altura de las circunstancias respecto a un sector que avanza tan rápido como el tecnológico?
El Gobierno no da respuesta pero porque está formado por gente que proviene del otro lado de la división digital y su nivel de presencia en la red es testimonial, incluso electoralista. Los políticos sólo quieren controlar internet. Lo dijo Berlusconi y nuestra ministra de Cultura hace poco. Y la red es incontrolable por naturaleza. ..
El pasado domingo estuvo en la manifestación de los internautas en la que se pedía universalidad y neutralidad de la banda ancha ¿Cómo se puede conseguir?
Conseguir la universalidad requiere un compromiso firme de los poderes públicos. Cada vez hay un mayor número de personas que vuelca su vida a la red. ¿Cuáles son las consecuencias? Que los que no están en internet se sienten excluidos. Es necesario llegar al compromiso por la universalidad, que permita que un mínimo de servicios esté al alcance de todos.
¿Y la neutralidad?
La neutralidad está en el núcleo del problema. Las empresas de telecomunicaciones quieren adueñarse de internet, que no es suyo pero sí el cable por el que fluye. Si tú dejas la red en manos de las empresas de comunicación su evolución seguirá la línea de otros medios como, por ejemplo, la radio o televisión, que son unidireccionales. Internet no es así ni puedo llegar a serlo pero cabe esa posibilidad. Podría llegar a emitir a través de una licencia y en base a la audiencia.
¿Lo ve posible?
Segurísimo. Si permites a las empresas de telecomunicaciones maximizar sus beneficios ofrecerían canales privilegiados a empresas en detrimento del uso universal. Imagine que para emitir en banda general tuvieras que tener una licencia. Éste sería el rendimiento verdaderamente jugoso de las empresas, cobrarle a determinada empresa para que tuviera un canal al que la gente se pudiera conectar a una velocidad aceptable. Y que yo, con mi contrato del paquete de oferta de turno de ADSL, no tuviera derecho a ver páginas personales porque lo contratado sólo me incluye, por ejemplo, el buscador de Microsoft, la página de RTVE y la de El Comercio Digital. En esa división de Internet en paquetes es donde está el verdadero rendimiento económico para las empresas de telecomunicaciones. ¿A qué precio? A costa de que las empresas que les contraten estos canales controlen lo que fluye por los cables y que se carguen contenidos por derechos de autor o a los usuarios que intercambian archivos, entre otros. Este es el precio que pone el lobby intelectual a cambio de darle a las empresas. Y en medio están los políticos que lo que quieren es más control.
Internet está que arde desde hace unos meses -la nueva ministra de Cultura, el juicio a Pablo Soto, la ley de Francia- pero ¿No son los mismos temas de fondo, con unos nombre propios u otros, desde hace años?
Sí, pero a mí el tema que más me preocupa es el de la neutralidad en la red, que siempre ha estado ahí pero es un gran desconocido. Si yo tengo contratado un ancho de banda y tú otro, tenemos derecho a mantener el tráfico y esos niveles de servicio que hemos contratado cada uno de manera completamente independiente del origen del tráfico, del protocolo que usemos, etc. Esto tan simple, que está detrás de lo que significa la red, es desconocido para la mayoría de la gente, por eso es tan peligroso que se pueda vulnerar este derecho.
¿Ordenadores para los estudiantes o buenas clases de informática e Internet? ¿Están los educadores bien formados?
Los ordenadores son la carencia tecnológica de alguien que no tiene cultura tecnológica. Se pretende que sean sustitutos del libro de texto para que el chaval lleve menos peso y cosas por el estilo. Entonces se firman grandes acuerdos con las empresas de las editoriales para pasar a formato electrónico los libros de texto que están preocupadas por las descargas de sus libros. Éste es un modelo completamente antiguo que además tiene el verdadero problema en la formación del profesorado. Hay que invertir fuertemente en la formación del profesorado porque muchos se ven superados por los alumnos. El ordenador, además, debe estar conectado a Internet para que use el caudal de información que existe y a partir de ahí validar esa información, incorporar feedback, publicarla, etcétera. Y eso no está previsto. Se ha diseñado dar un ordenador con un libro de texto dentro. Todavía se piensa que el ordenador sirve para hacer lo mismo más rápido.
Usted ha dicho que “la red ha generado el mayor descenso de los costes de transacción y comunicación jamás conocido. Y la economía tradicional se basa en eso”. ¿Podemos deducir que internet es la responsable de la crisis?
Internet es la responsable de la crisis de muchas industrias que no han sabido adaptarse porque sus costes de transacción son importantes. Ahora se puede desarrollar un sistema operativo como el Linux porque a través de una red planetaria la gente puede colaborar en él. De repente las empresas se dan cuenta de que no son capaces de competir con eso porque es mucho mejor lo que hace mucha gente descentralizada que lo que hacen ellas. Lo mismo pasa con las empresas de propiedad intelectual. Todo sector que tenga ver con los medios de comunicación o distribución entra en crisis.
Hablando de crisis, ¿Qué le parece la transición de los medios impresos a soportes digitales?
El gran problema del periódico es que su modelo de negocio a medio plazo está muerto, porque su negocio es vender celulosa. Hasta hace poco era la mejor base para difundir noticias porque se podía distribuir cómodamente pero ahora tienen que darse cuenta de que hay otro soporte con mejores posibilidades. Deben decidir dónde poner la pasta, si invertir en soporte digital o no porque el verdadero suelo aún está en el papel, el del digital es fino. Pero el riesgo es que lo que no “canibalices” tú, lo hará otro porque es un cambio inexorable. Es una paradoja de auténtica supervivencia.
Son ya muchos años de Internet en España. En 2007 decía usted que el mercado de Internet en España era muy imperfecto. ¿Ha mejorado?
Cualquier cosa que sufra una curva de popularidad, mejora. Yo hace dos años hacía de todo, como ahora, pero en 2003 los blogs sólo hablaban de tecnología y ahora hablan de todo tipo de cosas, también veo a gente de cierta edad que hace años no sospecharía que fueran a estar en redes sociales como Facebook. Dentro de poco estarán los retirados, que además son inmunes a la crisis porque tienen la renta garantizada en forma de pensiones. La tecnología demuestra esto constantemente: que sólo es necesario una propuesta de valor para enganchar a la gente.
¿Y cómo ha evolucionado la blogosfera, que usted consideraba “un patio de colegio” en 2008?
Sigue siendo un sitio donde está la gran masa social. Es raro el personaje público que no está. Y además es una ‘meritocracia’, porque estás ahí por meritos propios, porque trabajas o escribes en la red. Empezar un blog es facilísimo, continuar no porque da mucho trabajo. Yo se lo recomiendo a cualquiera para perder el miedo a la red y conocer las métricas, ver cómo evoluciona,… Que después sea tu medio de expresión o no, eso depende de cada uno.
Hace un año, usted pensaba que no podíamos hablar de web 3.0 cuando aún no estaba desarrollada la 2.0. ¿Lo está ya o seguimos esperando?
No, es un error. La 2.0 se asienta en un cambio tan gordo como el cambio en los elementos de producción. Después de ella absolutamente quien quiera publica lo que le viene en gana en la red sin ningún conocimiento de HTML ni de ingeniería. Es un cambio enorme y aún estamos empezando a rascar. La gran mayoría de la gente no se ha dado cuenta de lo que significa esto, que todos podamos comunicarnos en un medio como internet. Antes de hablar de la 3.0, habría que hacerlo de la 2.1, 2.2, etc.
Usted va a hablar en el Internet Meeting Point en la mesa “La red en 2010. ¿Hacia dónde va Internet?”. ¿Puede adelantar algunas premisas de su intervención?
Hablaré de la difusión de la innovación -de cómo se difunde entre sociedad, de como se convierte en propuestas de valor- y de la movilidad -qué hacen las empresas y las personas con esto, como lo usan para sus labores, para su negocio, su publicidad-. Profundizará en como la red se va incorporando a la vida de cada vez más gente. Ese público cada vez pasa más tiempo.
Con tanta gente apuntándose al medio, se empiezan a romper ciertos clichés.
Cierto, porque se ha comprendido que internet no es un sustituto de algo, sino un complemento. Se piensa que algunos podemos tener la piel blanca por estar muchas horas delante de la pantalla y, al contrario, a mi me aporta mucho la red. Me hace estar mucho más en contacto con mis amigos que antes.
Enrique Dans participará el Sábado 20 de Junio en una de las mesas de FIMP
El periodista llama a la rigurosidad en el lenguaje, ya que este fenómeno “nada tiene que ver con los sucesos delictivos y sangrientos que caracterizan a la piratería, sino con el afán del ser humano por crear, difundir y compartir cultura”
Periodista, músico y apasionado de Internet, Manuel Almeida alerta de la necesidad que tienen los medios tradicionales de adentrarse de lleno en la era digital y de cuidar los aspectos tecnológicos. Él hizo lo propio poco después de adentrarse en el mundo del periodismo y, hoy en día, entre sus trabajos más destacados se encuentran los blogs Mangas Verdes y Útil y ¡gratis!, el Proyecto Isla, el taller creativo Rienda suelta y la web musical Cuando calienta el sol. También ha sido subdirector del periódico La Tribuna de Canarias, La Gaceta de Canarias y Canarias 7. El sábado 20 de junio estará en Gijón en el foro Internet Meeting Point.
La actualidad manda y Francia está en el candelero por sus leyes sobre la piratería. ¿Evolucionamos o involucionamos?
Algunos, desde luego, pretenden que involucionemos, pero no lo tienen nada fácil. Para comenzar, la ley aprobada tras muchas complicaciones no es una norma contra la piratería, no tiene nada que ver con los sucesos de Somalia, por ejemplo, sino que es una ley contra el P2P, es decir, contra el derecho de la ciudadanía a la privacidad y al libre acceso a la cultura con el único objetivo de proteger el interés particular de los ‘lobbies’ de la cultura. Es un tipo de ley que retrata a un gobierno antidemocrático y atado a poderes económicos. Sin embargo, también tendrá muchas dificultades para prosperar: el electorado francés está descontento, la oposición también, y ya se anuncian fórmulas para eludir el control de las operadoras, que no pueden permitirse el lujo de perder usuarios e ingresos. Además, en Europa está a punto de aprobarse una ley que contradice a la francesa, por lo que podría ser hasta inconstitucional. La dirección que marca el futuro está nítidamente clara, que algunos se empeñen en negarlo y poner ‘piedrecitas’ en el camino no es algo que lo pueda variar.
Tres advertencias y se corta la conexión al “pirata”. ¿No se está invadiendo gravemente el derecho a la intimidad?
Sí, entre otros derechos fundamentales, como el del libre acceso a la cultura, Patrimonio de la Humanidad, que está recogido en buena parte de las constituciones democráticas e incluso en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Otorgar la potestad a una empresa de telecomunicaciones para que pueda espiar la actividad del ciudadano refleja el enorme desprecio de ciertos gobernantes hacia su pueblo.
¿Podrían otros países europeos seguir sus pasos? ¿España?
En España se ha barajado ese modelo e incluso se han dado pasos para su aplicación. No descarto que finalmente se opte por algo parecido, pero habría que cambiar también la Ley. En España, compartir cultura y realizar copias privadas no es delito si no se hace con ánimo de lucro. Además, los internautas españoles y algunos partidos están muy sensibilizados al respecto y la batalla podría ser aún más cruda y provocar mayor desgaste al Gobierno que en el caso francés. En cualquier caso, sería igual de inútil por las razones que ya hemos expresado.
Por su faceta de músico, ¿Se ha visto afectado por la piratería? Muchos músicos se quejan del grave daño que les está haciendo, pero son ya muchos años hablando de este tema y no se avanza, ¿Cuál es la vía de salida?
No, no crucé el Caribe en el siglo XVI ni frecuento las costas de Somalia. No podemos llamar ‘piratería’ a lo que no lo es. Es importante que seamos rigurosos en el lenguaje. Lo que la industria llama ‘piratería’ es lo que los documentos internacionales reconocen como ‘libre acceso a la cultura’ y ‘copia privada’. Nada que ver con los sucesos delictivos y sangrientos que caracterizan a la piratería, sino con el afán del ser humano por crear, difundir y compartir cultura. Nada que ver una cosa con la otra. Como músico y escritor, no sólo estoy a favor de la libre difusión de mis obras, sino que lo fomento ofreciéndola con una licencia Creative Commons (copyleft), es decir, permitiendo su libre circulación, siempre que se reconozca la autoría y se haga sin ánimo de lucro. En mi opinión, la cultura libre sólo puede reportar ventajas al creador, no así al intermediario, que es el que realmente ha explotado y continúa explotando al creador sin pudor alguno.
¿Qué espera de la gestión de la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde respecto a internet? ¿Le damos un margen de confianza?
Espero lo que esperaría de cualquier persona que ha sido designada para servir al ciudadano: que anteponga el interés general al particular. Lo tenemos difícil por su trayectoria, los intereses del sector al que representa y su manifiesta belicosidad contra Internet y el P2P. Pero hay que darle un margen de confianza, sin bajar la guardia en ningún momento.
Periodista, músico, escritor, fotógrafo, bloguero reconocido… Para usted Internet ha sido una herramienta con la que dar rienda suelta a un gran abanico de inquietudes culturales, ¿Se le resiste algún campo?
Se me resisten todos los campos. Aunque parezca un tópico, si ya en el siglo IV a. C., cuando la tecnología era apenas un sueño del conocimiento humano, Sócrates reconocía que sólo sabía que no sabía nada, en Internet afirmar que se sabe algo es aún miles de veces más aventurado. Vivimos una era de cambios constantes y hay que aprender mucho cada día. Especialmente si uno proviene del área de las letras, tan alejada artificialmente por nuestra educación de la ciencia y la tecnología. Se me resiste casi todo, pero aquí como en el amor, la resistencia, a veces, no es más que un estímulo para la superación.
De todos los premios recibidos por Mangas Verdes, ¿De cuál guarda un mejor recuerdo?
Todos tienen su cuota de magia. Desde el primero, recién llegado a la blogosfera en 2005, como Mejor Bitácora sobre Tecnología e Internet (Bitacoras.com), a los dos últimos el pasado año, como Mejor Blog del Año por el periódico 20 Minutos y el Honorífico de Bitacoras.com, pasando por la maravillosa experiencia de los BOB en 2006 y las diversas nominaciones en 2006 y 2007. Todos tienen su sello especial y son recibidos con los matices propios de cada momento.
Mangas verdes pertenece a la red Minoic, ¿Qué aporta Mangas Verdes a Minoic y Minoic a Mangas Verdes?
Minoic es una de las pocas asociaciones de ‘bloggers’ hispanos que no tienen como meta la rentabilidad económica. No es un negocio. Es una alianza flexible de varios ‘bloggers’ que entendemos nuestra actividad más como una experiencia de conocimiento, intercambio, exploración y comunicación que como cualquier otra cosa. En ese sentido, Mangas Verdes aporta mi visión de esa experiencia, mientras que Minoic me aporta la visión poliédrica que dibujan el resto de compañeros.
Usted ha sido subdirector de varios periódicos en Canarias, ¿En qué momento y por qué comprendió las posibilidades que ofrecía este medio?
Mi trayectoria como internauta ha sido casi paralela a la de periodista. Me inicié en Internet apenas dos o tres años después de sumergirme de lleno en el periodismo, y siempre vi en ella enormes posibilidades. Fue justo en el momento en que comencé una nueva línea de artículos de opinión en un medio que carecía de versión digital cuando decidí convertirme en internauta activo y crear mi propio espacio en la red. Así nació primero Proyecto Isla y, a continuación, Mangas Verdes y el resto de blogs y sitios que mantengo en estos momentos.
¿Por qué en España los medios de comunicación se resisten a aprovechar el potencial de Internet?
Cada vez se resisten menos, aunque es cierto que lo hacen más empujados por la necesidad de no quedarse atrás que por una auténtica comprensión y visión de las posibilidades que ofrece. En general, los medios han descuidado siempre el aspecto tecnológico, incluso el que resultaba vital para su supervivencia. Esto, unido a erráticas políticas empresariales y a un suicida desprecio al periodista, está dibujando un panorama realmente crítico para el sector. La necesidad de cambio es tan evidente que yo también me pregunto qué debe de pasar por las cabezas de los dueños y ejecutivos de los medios para continuar alimentando la torpeza, la ceguera.
Usted ha puesto en marcha varios blogs, ¿cómo hacer que uno funcione? ¿Existen unas pautas ‘de oro’?
La única pauta que conozco es una sabia mezcla de pasión, transparencia, afán comunicador y constancia.
¿Cuáles son sus blogs preferidos?
Además de los que pertenecen a minoic.net y lasideas.es, las dos redes a las que pertenezco, hay otros muchos, desde ‘consagrados’ a ‘debutantes’. Dar nombres siempre es complicado, no por los que se cita, sino por los que injustamente se deja de citar. Así que paso palabra.
¿Se puede vivir de un blog?
Dicen que sí, y de hecho hay gente que vive de ellos en Estados Unidos y en España también. Yo no vivo del blog, ni veo cómo podría vivir de él. Hoy por hoy, podría decir que, más que del blog, casi vivo para el blog. Pero me da que no es lo mismo.
Muchos usuarios que no tenían blog sí se animan ahora a escribir sus reflexiones y pensamientos en las redes sociales, ¿Son éstas el futuro? ¿Están quitando el sitio a los blogs?
Las redes sociales o las plataformas de ‘microblogging’ como Twitter ofrecen nuevas herramientas de comunicación, muy interesantes, desde luego, pero no tienen nada que ver con los blogs ni les quitan espacio. Ni tampoco al correo ni a los ‘wikis’ ni a las páginas personales ni a la mensajería instantánea. Hay cierta tendencia a ir enterrando fórmulas a medida que aparecen otras nuevas. Pero las cosas no funcionan así. Las posibilidades que ofrece un blog aún no han sido igualadas por ninguna otra herramienta en la red.
En pocos años, Internet ha evolucionado con pasos de gigante, ¿Cómo será la evolución de los próximos tiempos?
Excelente pregunta… que aún no tiene respuesta. Podemos intuir muchas cosas y constatar otras, pero así como hace apenas diez años era imposible concebir una Internet como la que ahora tenemos, intentar imaginar la web del futuro se me antoja un ejercicio de videncia francamente inútil y presuntuoso. Podemos imaginar cómo nos gustaría que fuera y manifestar cómo nos gustaría que no fuera. Pero bastaría sólo un nuevo invento o descubrimiento revolucionario para que las bases sobre las se asienta ahora la llamada Web 2.0 saltara por los aires. Y eso no es malo, todo lo contrario. Es lo más fascinante de esta maravillosa revolución que llamamos Internet.
Manuel Almeida participará el Sábado 20 de Junio en una de las mesas de FIMP
“González-Sinde viene de un ‘lobby’ que trata a los ciudadanos de delincuentes. Eso es alarmante”
Ricardo Galli desconfía de la nueva ministra de Cultura y no se anda con rodeos a la hora de afirmar que no espera nada de su labor. Directo, con las ideas claras y emprendedor, este argentino doctor en Informática, profesor de la Universitat de Illes Balears y desarrollador de software libre es conocido por ser el fundador, junto a Benjamín Villoslada, de Menéame. Este sitio web consiste en promocionar noticias y opiniones a través de los votos de los usuarios. A través de un mecanismo simple, el portal recibe miles de visitas y ha logrado situarse entre los primeros medios digitales de España. El viernes 19 de junio Galli estará en la mesa redonda ‘¿Para qué sirven las redes sociales?’, en el Foro Internet Meeting Point que tendrá lugar en Gijón.
¿Cuál fue la inspiración de Menéame?
Salió al ver el éxito de Digg, la versión norteamericana. En 2005 me pregunté por qué no había nada parecido en español y era porque no era un software libre. Así que me dediqué a crearlo y a programarlo.
¿De dónde viene el nombre?
Hay varias razones. La primera es una cuestión histórica: en 1999 coordiné un proyecto europeo sobre cómo intercambiar noticias entre periódicos pequeños de forma barata cuyo acrónimo era MNM. Al hacer el papeleo burocrático, siempre decíamos: “Venimos por el proyecto MNM, como menéame, pero sin vocales”. Además, queríamos un nombre informal y provocador. Y como en aquella época a todo le ponían ‘Beta’, nos decidimos por ‘Menéame Peta’.
En el mercado hispanoamericano, ha habido proyectos similares al suyo que no han logrado el mismo éxito, ¿cuáles son las claves de su fama?
La primera es que fue el primero en español y el primero que libera un software sienta algo así como un principio de autoridad. Otro aspecto es que trabajamos mucho en su gestión. En Menéame todo es público y compartido y eso genera muchos problemas. Invertimos mucho esfuerzo en ese sentido desde el primer día. Creo que en eso es en lo que han fallado otros.
La contratación de publicidad ha sido uno de los grande obstáculos de Menéame.
Sí, nuestra idea fue mantener siempre la independencia. No podíamos contratar una publicidad directa porque se vería muy mal. Por eso intentamos mantenernos al margen de comerciales y sólo teníamos publicidad de Ad Sense (anuncios administrados por Google que generan ingresos basándose en los clicks). El problema llegó en agosto de 2008, en ese momento se empezó a notar la crisis y el dinero que llegaba a través de ese sistema dejó de cubrir los gastos. Entonces contactamos con Social Media, la agencia que nos lleva ahora.
Se habla de cifras de beneficios del portal nada desdeñables, sin embargo usted cobra una cantidad mínima. ¿Por qué?
Ahora mismo los ingresos sólo cubren los gastos y los dos socios de Menéame tenemos un sueldo simbólico de 400 euros. ¿Por qué? Porque es una empresa pequeña, cuyo proyecto nos ilusionó y tenemos nuestro esfuerzo personal como inversión. Ya vendrán tiempos mejores.
¿Cuál es el futuro de su portal?
No tengo ni idea. Creo que será lo que la gente quiera. Empezó siendo un sitio de blogs, pero la comunidad hispana no era tan grande como esperábamos, así que la gente empezó a enviar noticias de actualidad. Queríamos algo más enfocado a los blogs técnicos y sobre tecnología, pero se demostró que España no es Silicon Valley y se enfocó por ahí. Por eso, Menéame tendrá el perfil que vaya creando la gente.
En varios portales le califican de ‘polemista’. ¿Por qué les critican tanto a usted y a su socio?
El que me critica suele ser porque ha sido “baneado” en Menéame después de haber usado múltiples clones para promocionarse. Antes contestaba pero ya no, porque es un patrón muy repetido. Lo que sí hago es criticar el por qué no explican ellos qué es lo que ha pasado y por qué hablan así. Gestionar una comunidad tan grande es un problema. Y más desde que la lista de votos negativos es pública. Por ejemplo, cuando el ataque de Israel a Gaza se hicieron listas de ‘mafias’ en las que acusaban de genocidas y asesinos a los que votaban en contra, por lo que hubo que “banear” a tres o cuatro personas. No lo puedo comprender, es sólo un sistema basado en los votos negativos y positivos que nada tienen que ver con la ideología. La gente pide transparencia, pero luego abusan de ella y acosan para que no haya votos negativos. Y esto es muy grave, ha habido incluso amenazas de muerte. En Menéame no queremos eso. No es lógico.
¿Qué espera de la nueva ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde?
Absolutamente nada. La ministra viene de un ‘lobby’ de artistas que han vivido muy bien con lo que la tecnología les proporcionaba, pero a los que ahora esa misma tecnología no les permite continuar con su nivel de vida. Hay que añadir que ese grupo del que ella viene, el cine, recibe mucho más dinero de subvenciones de lo que gana en taquilla. O sea, que lo pagamos nosotros con los impuestos, pero después vamos al cine y nos tratan de delincuentes diciendo que no hay que piratear.
Si eso es lo que es esta ministra, es bastante alarmante. Aparte hay que recordar que históricamente los artistas siempre han estado muy arrimados al poder económico.
A partir de septiembre, cada niño de Primaria tendrá un portátil en el colegio, ¿es partidario de la medida?
No creo que a un niño deban enseñarle a programar a los 5 ó 6 años pero sí a usar un ordenador, que se acostumbre a él y que no lo utilice sólo para jugar. Que un aula normal pase a estar informatizada me parece fantástico. Lo que es contradictorio es que un Ejecutivo que está en contra de internet le dé un ordenador a un alumno. De otro tipo de Gobierno lo entendería, pero de uno que ataca continuamente el reparto de conocimiento y de la red… Es algo que no se sostiene, es una incoherencia brutal.
En Francia han aprobado una ley mediante la que cortarán internet a los usuarios que realicen más de tres descargas ilegales. ¿Qué opinión le merece esta norma?
Es anticonstitucional. Están permitiendo que un proveedor escuche tus conversaciones, algo que tanto en España como en Francia está prohibido. Para que salga, habría que reformar la Constitución. Por un lado, que al aplicar la ley se vayan a encontrar con este problema es una alegría. Pero tampoco me extrañaría que tanto los políticos como los medios abrieran un debate social a favor de la reforma.
Hay quien afirma que el periodismo tradicional desaparecerá. ¿En manos de quién estará la información?
La sociedad necesita al periodista que va al Parlamento, que investiga, que habla con las empresas. Pero el problema es cómo ejercitar la profesión si no hay un modelo de negocio sostenible. Uno de los obstáculos es que el propio periodismo ha demonizado internet y que el patrón necesario plantea un pastel mucho menor, por lo que muchos de los que ejercían sin título tendrán que buscar otro trabajo y los periodistas tendrán que emplear menos recursos. Asimismo, el estado de la blogosfera hispana es muy pobre y, por eso, el periodismo es imprescindible. Cambiará radicalmente de expresión, pero no morirá.
Esta crisis del periodismo es un tema muy interesante de abordar, aunque haya grandes magnates de la comunicación que piden continuamente al Gobierno que intervenga y que logran embarrar el debate.
Es usted portavoz de la Free Software Foundation, ¿cuál es el objetivo de esta entidad?
Casi no ejerzo porque Menéame me lleva mucho tiempo pero mi labor es la de promover el desarrollo y uso del software libre, así como conseguir dinero para hacerlo. Me dedico a echar una mano difundiendo sus ventajas desde un punto de vista ético y filosófico.
En el año 2009, ¿qué le falta al software libre para llegar a las masas?
Yo lo plantería así: ¿qué le falta a las masas para llegar al software libre? Pues bien, respecto a los aspectos técnicos, ningún usuario necesita software que no sea libre. Pero nos hemos acostumbrado a aceptar. Nos han vendido las ventajas de Microsoft y de Windows, nos llenan de regalos y lo creemos. Si en su día hubiera habido colaboración entre las empresas y las administraciones, las dificultades técnicas no existirían. La situación actual se debe a la falta de interés.
El norteamericano ofrecerá una clase magistral en el marco de Internet Meeting Point, el sábado 20 de junio
Mark Frauenfelder es una de las personas más influyentes de la red. Escritor e ilustrador norteamericano desconocido para la gran mayoría, fue cofundador de Boing Boing, un referente para blogueros e incluso medios de comunicación de todo el mundo. Creativo, emprendedor y curioso, Frauenfelder abrazó la red tan pronto como ésta comenzó a emerger en Estados Unidos, allá por 1993, cuando aquí en España apenas las Universidades sabían lo que era. Desde entonces su pasión no ha hecho más que crecer.
Usted trabajaba como ingeniero de hardware y decidió dejarlo y embarcarse en una aventura editorial de futuro incierto
Así es. Decidí lanzar una revista de pequeño formato llamada Boing Boing en 1988 porque me interesaba la ciencia ficción, concretamente el cyberpunk, los cómics independientes y las cosas que la gente hacía con ordenadores no demasiado caros.
¿Cuándo saltó Boing Boing a la red?
En 1995. Por aquel entonces yo estaba trabajando en otra revista llamada Wired que, muy amablemente, me dejó usar sus servidores para este proyecto.
Wired es tanto una revista como una página sobre tecnología muy conocida. ¿Cómo fue la experiencia?
Empecé a escribir para ellos desde el principio, allá por 1993. Fue una época apasionante porque la red estaba dando sus primeros pasos y sospechábamos que algo muy grande iba a pasar pero no creo que ninguno de nosotros imaginara entonces la gran revolución de la comunicación que se estaba gestando.
Boing Boing en papel apostaba por contenidos divertidos y curiosos, estrambóticos incluso. ¿Hubo que adaptar esta línea al cambiar de soporte, de papel a internet?
Creo que sí. Mis intereses han cambiado y evolucionado en estos años, por supuesto, pero creo que siempre me fascinarán las cosas que puede hacer la gente con un presupuesto muy limitado. Estoy obsesionado con los obsesos.
¿Cuántas personas escriben en Boing Boing?
En el blog principal escribimos cuatro más otro “bloguero invitado” cada dos semanas. También tenemos Boing Boing Gadgets que tiene cuatro autores y un blog de juegos, llamado Offworld, mantenido por otro par de blogueros.
Todos ellos tienen libertad para elegir los temas de los que escriben. ¿Nunca coinciden?
De vez en cuando publicamos algún post duplicado pero hemos optado por dejar el primero y borrar el que se había subido después.
Su web tiene un diseño muy sencillo. ¿Qué importancia da al aspecto estético de la página?
Quiero que Boing Boing sea fácil de leer, por eso intento que el diseño sea lo más invisible posible. Intentamos que todo sea sencillo.
En Boing Boing se permitían los comentarios de los lectores, luego se canceló esta posibilidad y ahora han vuelto a abrir el canal. ¿Son necesarios para que un blog conserve su identidad?
No creo que sea requisito imprescindible de un blog ofrecer la posibilidad de comentar. En Boing Boing permitimos que los usuarios comenten porque creo que realmente aportan algo tanto a los lectores como a nosotros. Yo disfruto leyéndolos. Decidimos no tener durante unos pocos años porque no teníamos forma de moderarlos y los comentarios acababan derivando en agrias discusiones. Pero hemos contratado a moderadores que se encargan de leerlos y ahora es mucho mejor.
¿Y la publicidad? Al principio también se resistieron…
Es una de las vías para mantener la página. Los editores y los autores dedicamos muchas horas al día a Boing Boing y tenemos que pagar por ello. Pero además de la publicidad, se puede obtener dinero a través de otras vías que estamos comenzando a explorar. Vamos a vender productos de marketing muy divertidos diseñados por nosotros, por ejemplo.
Boing Boing está considerada como una de las páginas web más influyentes del mundo. ¿Ha sido éste un reto desde el principio?
No, realmente no fue un objetivo. Todo lo que hago es porque me interesa y espero que otras personas estén interesadas en el mismo tipo de cosas que yo.
¿Qué le parece cuando otros blogs o incluso medios de comunicación reproduzcan fragmentos de información escritas por se equipo?
No me importa. Yo también me inspiro en lo que leo en periódicos o revistas. Aunque intento contrastar mis fuentes, por supuesto.
¿Qué es lo más satisfactorio de Boing Boing?
Lo que más me gusta es que me abre nuevos mundo. En una ocasión colgué una información sobre una guitarra hecha con cajas de puros y un montón de gente se puso en contacto conmigo con información sobre el tema. Ahora ya estoy inmerso en ese mundo. Es más, ya he construido una guitarra y ahora he comenzado con la segunda.
¿Conoce el blog Microsiervos, el más visto de España? Dicen que es el ‘Boing Boing español’
Tengo que reconocer que no lo conocía hasta esta entrevista. He entrado y traducido la página, gracias al servicio de Google, y me gusta. De hecho, me he inspirado en un post de ellos sobre el robot Big Dog para publicarlo en Boing Boing.
¿Son las páginas web norteamericanas las que están marcando, tanto en continente como contenido, la línea al resto?
No creo que ninguna nación lidere la evolución de los medios digitales. Creo que la creatividad de cada individuo a lo largo y ancho del mundo dirigirá el camino, en competencia y colaboración unos con otros.
Uno de sus últimos trabajos ha sido un libro, ‘Rule the Web’ (‘Controla la web’), muy didáctico, en el que enseña las reglas básicas para manejarse en internet.
Principalmente, este libro es una presentación de toda la información útil y trucos que conozco para hacer que tu página web sea más divertida y eficiente. Además, he señalado un buen número de webs que la gente puede encontrar útiles.
El libro no ha sido traducido al español, así que adelantemos algunas premisas. ¿Cuáles son las líneas que debe seguir una página web moderna?
Es difícil de responder porque hay muchos tipos diferentes de sites. Una página de arte va a ser distinta a una que venda software. Creo que lo mejor es echar un vistazo a otras webs y decidir qué funciona y qué no. Después, diseñas la tuya.
También da pistas para mejorar la rapidez de recepción de noticias.
Creo que nos enteramos de las noticias tan pronto como llegan. El reto es estar seguros de que también accedemos a noticias más caras, de esas que lleva mucho tiempo sacar a la luz, me refiero al periodismo de investigación
Una de las cuestiones más interesantes abordadas en su libro, ahora que atravesamos un periodo de recesión económica, es la posibilidad de usar internet para sobrevivir a la crisis
Podría ser. Conozco a algunas personas que han hecho un buen negocio produciendo y vendiendo sus productos online. A través de la red puedes llegar a mucha gente de mediana de edad con ingresos elevados que pueden ser tu cliente.
Hemos pasado de los quince minutos de gloria que reclamaba Andy Warhol a los quince megabytes de fama. ¿Es esto una forma de decir que internet será aún mucho más importante en nuestras vidas?
La paternidad de esa nueva formulación creo que es del diseñador gráfico Nick Phillip. Supongo que la idea es que hay gente muy famosa para pequeños grupos de seguidores. Mi amigo Kevin Kelly explica que si un músico, artista o escritor tiene mil fans que pagan cada uno cien dólares al año por comprar su arte, canciones o historias, eso supondrá cien mil dólares al año. ¡Es una gran idea!
En ‘Rule the Web’ ha recopilado consejos de docenas de blogueros importantes. ¿Podría compartir alguno?
Tienes que escribir sobre lo que verdaderamente te entusiasma y apasiona. Si te atienes a eso, tendrás lectores. Si pretendes alcanzar una audiencia intentando averiguar qué quieren, seguramente fallarás.
¿Qué opina de las redes sociales?
Uso Facebook y Twitter. No estoy demasiado interesado en la primera porque uso mi propia página web, Boing Boing, para decir a mis amigos qué estoy haciendo. Sí me gusta bastante Twitter porque es una herramienta divertida que proporciona un flujo de información que en el devenir del día no siempre capta tu atención.
Internet avanza muy rápido y la brecha digital se amplía. ¿Deben hacer algo los Gobiernos?
Internet continuará evolucionando muy rápido y no hay mucho que podamos hacer salvo alegrarnos por ello. En general, yo no estoy a favor de que los gobiernos repartan ordenadores y conexión a internet a la gente porque seguramente querrán censurar o manipular la agenda de los usuarios. Sin embargo sí estoy a favor de que muchos y diferentes grupos ajenos al gobierno provean de tecnología a gente que no puede costearla. Claro que ellos también pueden tener sus intereses pero ¿Qué podemos hacer?
¿De qué va a hablar en el Internet Meeting Point que se celebra en junio?
Voy a tratar el movimiento ‘hazlo tú mismo’ y como internet está haciendo posible que la gente haga cosas maravillosas que habrían sido imposibles de llevar a cabo hace unos pocos años.