¿Hacia dónde nos lleva Internet? La necesidad de adquirir Inteligencia Ecológica
Leía en el libro de Guy Kawasaki “El arte de empezar” que me regalaba Idoia López de Ilustrae hace ahora un año, que el fin último de cualquier negocio que se emprenda deber ser el hacer del mundo un lugar mejor. Toda una responsabilidad.
Internet es una de esas herramientas que nos hacen la vida más cómoda: nos informa, nos divierte, nos ahorra tiempo y dinero… el acceso a Internet se acabará convirtiendo pronto en una “commodity” como el agua, la electricidad o el gas. En las empresas pasa algo parecido; éstas cada día más dependientes de sus TI e Internet por extensión, prestan creciente atención a los gastos operativos (OPEX) dentro de los presupuestos cada vez más importantes de TI. Es tal la importancia que esta adquiriendo la tecnología en nuestras vidas que es crítico que su expansión se haga de una manera sostenible. Se tiende hacia un mundo global hiperconectado en el que los desafíos para Internet son grandes, uno de ellos la propia sostenibilidad del modelo de crecimiento de la red, que debe ser compatible con el respeto al medioambiente.
Internet ha supuesto una revolución, pero también ha traido consigo algunos inconvenientes: la página inicial de Google consume unos tres mil MegaWh por año, las cerca de 200 millones de consultas que diariamente se hacen en Google generan en torno a 1,4 toneladas de CO2 y emplean hasta 60.000KWh día adía, el 95% del correo-e que circula por Internet es basura (esto genera emisiones de CO2 equivalentes a 2,4 millones de casas, etc y en general según un estudio de Gartner, la industria tecnológica a nivel global genera el mismo gas de efecto invernadero que las compañías aéreas de todo el mundo, esto es un 2% de las emisiones de CO2.
Se han hecho importantes avances pero queda aún mucho camino por recorrer. El futuro de la tecnología y por extensión de Internet pasa inevitablemente por adquirir Inteligencia Ecológica. Bautizada así por el psicólogo norteamericano Daniel Goleman, el concepto de Inteligencia Ecológica consiste que todas las decisiones sobre cualquier producto a usar deben tener en cuenta todo lo involucrado en su fabricación, el llamado ‘Análisis de ciclo de vida del producto’, una práctica utilizada para analizar todo esto, que combina conocimientos de ingeniería, química, ecología y biología, para determinar qué impacto genera un determinado producto en el medioambiente. En definitiva, la nueva propuesta de Goleman busca formar sujetos solidarios, que comprendan que sus decisiones afectan la vida del resto de las personas y del ecosistema, y Internet no es una excepción.
De hecho ya existen algunos movimientos que se enfocan en ideas muy similares. En Estados Unidos, la semana de la ‘desaceleración’ (http://www.downshiftingweek.com/) propone tomar una semana de descanso al año para, por ejemplo, pasar tiempo con los seres queridos. Por otra parte, el movimiento de origen europeo ’slow’ comenzó por oponerse a la comida rápida para luego aplicarse a todo tipo de actividades (actualmente ya existe ‘moda ’slow’ en Latinoamérica. Ver Ana Livni en http://www.analivni.com.
Los próximos días en Asturias durante el FIMP contaremos con algunas autoridades del mundo de Internet en España, Enrique Dans, Antonio Ortiz, etc. que debatirán sobre el futuro de Internet. Seguro que será todo un placer escucharles y nos dejarán pinceladas de los próximos derroteros por los que discurrirá el futuro y estoy seguro de que convendrán en la importancia de este concepto, mentalidad verde. Y de esto, de verde, sabemos un poco en Asturias, no en vano somos un Paraíso Natural!!

Libro recomendado: La inteligencia ecológica de Daniel Goleman.
Foto: Flickr de Roberthammond
Javier Rodriguez es autor de http://www.javierrodriguez.com.es






























